jueves, 1 de noviembre de 2012


Llegó la muerte a una familia a visitar


Creyendo que haría su agosto antes de navidad


mas al intentar llevarse a papá, hijo y mamá


caminando hasta los confines del más allá


la familia a la muerte se puso a cuestionar


¿y usted tiene familia calavera infernal?

Hoy quiere llevar con prisa a este padre


pero ¿a poco usted sabe la dicha de ser papá?


La pelona no se Ofende y persiste en su fin


Y entonces la mamá le dice “llévame sólo a mí”


El hijo le pregunta a la huesuda con entonación


¿no has tenido quien te cuide en la enfermedad?


¿nunca supiste lo que es el arrulló de mamá?


¡Quita tus manos flacas de mis papás!

La muerte sonríe con funesta frialdad


piensa que como sea se los va a cargar


más de repente todos la abrazan y la besan


y le dicen con ternura y compasión


“pobre calaquita, no has conocido el amor,


la calidez de un hogar, el apoyo familiar

,
la oportunidad de disfrutar una vida en familia,


crecer juntos en mente, cuerpo y espiritualidad”

Así la muerte conmovida no había de imaginar


¡qué encontrarse una familia es la mayor felicidad!

 

 PAOLA KHIABET!!!!
NOV 2012.

 

CALAVERA LITERARIA


Por Araceli Carballar Flores

Estaba sola en el callejón
Esperando llegará mi camión
Cuando apareció, Aparicio el pelón
Armando un gran pachangon 
Y me pidió cantara una canción
Caminos de Guanajuato le canté
Que hasta el pulque con café tomé 
Para calentar mis huesitos otra vez.

CALAVERA A MI FAMILIA


Por: Saharai Carolina Mejía García


Se dice que ese día a Saharai se festejo,
Y que el 2 de Noviembre refería la invitación,
Su familia tan querida, un festín le organizo,
Y a todos sus invitados, de calacas disfrazo,
Una fiesta en grande fue lo que se prometió

Amigos y Familiares gozaban la gran reunión,
Conbebiendo y conviviendo la noche se pasó,
La fiesta iba muy bien hasta que la música paró,
Eran casi las tres cuando la flaca apareció,
Y Muy molesta e indignada uno por uno se los llevo.

Pasadas las cuatro y media,
solo quedaban dos,
Eran Laura y Saharai quienes comían arroz,
Lloraban y rogaban a la flaca
Que a los invitados dejaran ir,
La culpa era de ellas ya que no se les ocurrió,
Darle invitación previa,
A la invitada de honor.

Inútil fue su intento pues la flaca no accedió
Ahora los invitados están en el Panteón
Por el descuido de las anfitrionas
La tilica se desquito.

Dicen que los que quedan en la tierra,
Están pagando una condena,
Pues no hay peor castigo,
Que la vida eterna viviendo con mucha pena.

CALAVERA A LA FAMILIA


LA HUESUDA ANDA CONTENTA

PORQUE EL DÍA YA SE ACERCA

DE LLEVARSE A LA FAMILIA

A LA QUE VIVE EN FIESTA
  

AQUELLA DONDE NO FALTA

EN SUS MESAS LA CERVEZA

EN REUNIONES TAN SEGUIDAS

LA COMIDA BIEN COCIDA

 
LOS  ANTOJOS DEL SOBRINO

LA BEBIDA DEL ABUELO

MI MAMÁ PONE TAMALES

COMO LE ENSEÑO LA ABUELA

 
DESVELADAS A MONTONES

HOY LA ÚLTIMA REUNIÓN

DE AQUELLA LINDA FAMILIA

QUE A SU SALUD MURIÓ
 
Lili Marlene 

PAPEL DE LA FAMILIA “CONTEMPORÁNEA” EN LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS.
 
En la familia se habla de objetivos que hay que cumplir o llevar a cabo. Entre estos, encontramos la educación de los hijos y fundar en ellos valores, así como el cubrimiento de necesidades  básicas, (salud, alimentación, seguridad, y vestimenta) sin embargo, cada familia se las ingenia de diferente manera para cumplir con ellos.
Hace poco tiempo, (20 años aproximadamente) los roles estaban completamente establecidos, papá debía salir a trabajar para llevar comida y dinero a la casa, y mamá hacerse cargo de la casa y de cuidar a los niños. Hoy en día, esta concepción ha cambiado, pues ahora no importa si la mujer es quien sale a trabajar y si el hombre se queda en casa para hacerse cargo del hogar y del cuidado de los hijos. Sin embargo, hay quienes cumplen con el mismo objetivo dejando de lado otros, es decir, ambos salen a trabajar, tanto padre y madre trabajan largas jornadas, para cubrir las necesidades de los niños (desde comida y techo hasta académicas) y la pregunta es: ¿Quién se hace cargo de inculcar valores en los niños y de su educación como es el respeto, la tolerancia, cooperación, etc.?
 
Muchos padres tienen la idea de que cumplen con tal objetivo enviándolos a la escuela, pero ¿debería ser la escuela la encargada de fomentar estos valores? La realidad en las familias “contemporáneas” es que los niños crecen con la televisión y las nuevas tecnologías, y si bien les va, algunos cuentan con cuidadores que, con regularidad son otros familiares (abuelos, tíos, etc.) o son pagados por los padres, y de esta manera, éstos intentan compensar la falta de tiempo de calidad con sus hijos y por ende, la transmisión de estos valores imprescindibles -los cuales no en todas las ocasiones son transmitidos por los cuidadores con los que los niños pasan la mayor parte del tiempo-.
Algunos padres, en el tiempo de descanso que tienen, no quieren saber de tareas escolares, ni asuntos relacionados, con lo cual, se da pie a que los niños eviten hablar del tema y los padres no sepan nada de los que están viviendo sus hijos. Así mismo, los niños comienzan a reprimir una serie de sentimientos y habilidades que pueden ser fortalecidos por los padres.
También se da que otros tantos de los padres de familia mantengan cierto sentimiento de culpa por no estar tanto tiempo con ellos, y quieran compensarlo con regalos materiales y cumpliendo caprichos del menor y, de esta manera truncan los límites en los infantes. Así es que, si la escuela ha inculcado algún valor,  habilidad o conocimiento, al llegar a casa, todo el proceso que se ha ganado tiende a retroceder en casa, pues no es reforzado por los padres.
Por tanto, es importante que los padres se realicen, que trabajen y lleven a cabo otras actividades que sean de su agrado, que compartan gastos y que intenten darle todo lo que necesiten a sus hijos, pero no hay que perder de vista, que también se necesita de su participación en los asuntos de educación y valores; es cierto que la escuela juega un papel importante en la formación de los menores, pero siempre se requiere que los padres participen también en estas actividades, que cooperen con los profesores de sus hijos para un mejor resultado, por ejemplo en la ayuda de tareas en sus hijos o asistiendo a las actividades que proponen los profesores como la invitación a realizar lectura dentro del aula de clases.  
Si en verdad quieren lo mejor para sus hijos, denles tiempo, préstenles atención, fomenten valores, convivan con ellos, ayúdenles en sus tareas, platiquen con ellos, no los dejen encargados con la televisión, el internet o los videojuegos, y además, pongan límites. A continuación presentamos algunas propuestas para pasar tiempo de calidad con los niños:
ü  Platica con tu hijo en cualquier oportunidad: Durante los caminos del día (al ir hacia la escuela, al recogerlos, etc.), al compartir los alimentos, antes de dormir. Pregúntale qué hizo durante ese día, cómo le fue, con quién estuvo, quienes son sus amigos, así mismo cuéntale lo que tú hiciste en el día.
ü  Al platicar con ellos, no le des “el avión”, pon atención a lo que dicen, seguro se dan cuenta. Ellos se sentirán importantes si les prestas atención, valora lo que é o ella hace, dale tú opinión, pero “sin regañar” eso los hace sentir que no hacen nada bien o culpables de toda acción.
 
ü  Pregunta ocasionalmente cómo van avanzando tus hijos en la escuela, qué se les complica y en qué ha mejorado.

ü  Ofrécete a ayudarle en sus tareas, investiga de que manera le puedes ayudar, pero sin resolverle el trabajo completo.
ü  Usa las nuevas tecnologías a tu y su favor: Investiga que juegos existen, que le llama la atención y juega con ellos lo que les gusta (aunque sea 5 minutos). No permitas que tenga acceso todo el tiempo que tú no estás con ellos, limita su uso. Existen juegos recreativos que favorecen su desarrollo.
 

 
ü  No olvides los juegos clásicos como la lotería, el domino, el memorama, palillos chinos, trompo, balero, damas, rompecabezas, juegos que tú usaste cuando niño (a). También son de utilidad para mejorar la convivencia y sus capacidades.
ü  Los límites también son importantes para que se relacionen mejor con los otros. Marca reglas claras y concretas, (ej. El juego termino, es hora de levantar los juguetes).
ü  Cuando hagan algo mal, explica qué hizo mal y dale alternativas para resolver, más no digas que él o ella es malo (a). También puedes explicar las consecuencias antes de que lo realice.
 
Recuerda que la salud mental de tus hijos mejora su calidad de vida, su creatividad, y su desempeño escolar, lo que le permitirá adaptarse más fácilmente al entorno que los rodea. Y para lograrlo es necesario que no dejes todo en manos de los profesores y/o extraños. La pieza principal en la educación de los hijos son los padres.
 
Lili Marlene Torres Guadarrama
 

lunes, 29 de octubre de 2012

NO PERMITAS QUE LA SOCIEDAD DECIDA POR TI, HAZ DE TÚ VIDA LO QUE MEJOR TE CONVENGA, NO POR TRADICIÓN, SINO POR CONVICCIÓN


POR: ARELI CECILIANO CORTÉS

A lo largo de la historia la concepción de la familia y estructura de la misma  ha cambiado considerablemente, hemos sido  partícipes en ésta transformación, aceptando nuevas conformaciones, rechazando otras más y lo más preocupante, utilizando una careta para cada situación, en la que se disfraza cierta tolerancia por ser el siglo XXI, pero que en el  trasfondo los prejuicios nos llevan por nombre.

Es así, como la sociedad en la actualidad se ha caracterizado, por hacer valer los derechos de las personas, proclamando aceptación por las diferencias entre cada uno de los individuos, liberación para aquellas mujeres maltratadas, oportunidades e igualdad para las personas homosexuales, la no satanización de las madres solteras, y un sinfín de ejemplos son muestra del gran avance que en este siglo supuestamente se han dado, sin embargo difiero un poco en todo ello, si bien, se ha trabajado por dejar de estigmatizar y etiquetar a la gente que no cumple con la norma exigida por la sociedad, existe un arraigo total de ciertas conductas, comportamientos que debe cumplir uno como mujer u hombre para ser ciudadanos de bien, esto sin dejar a un lado las tradiciones que la familia transmite y que afortunadamente forjamos un criterio propio que nos permite decidir si se sigue con ellas, se complementan o simplemente se aniquilan.


Ahora, si ponemos en comparación la estructura familiar de nuestros abuelos o simplemente de nuestros padres, lograremos observar grandes cambios y transformaciones, respecto a un sin fin de temas, cómo el  número de hijos, ideologías acerca de la crianza de los mismos,  matrimonio,  religión, roles asignados, y más, es decir, efectivamente  las ideas respecto a todo lo antes mencionado ¡sí! Han cambiado,  por lo que se  quiera, avances tecnológicos, información al alcance, estudios universitarios por parte de padres o hijos, que haciendo una ¡acotación! Permiten mayor apertura respecto a cualquier aspecto o situación, pudiendo así, cuestionar aquello con lo que no estamos en total acuerdo, oportunidades laborales para las mujeres y muchos más ejemplos podría poner para lograr diferenciar entre el antes y el después, sin embargo, y aunque parezca disco rayado,  existen cuestiones que aún después de tantos años de “AVANCE Y APERTURAA” nos siguen encasillando en ideas retrógradas que la verdad quisiera puntualizar:

Se vive en el SUPUESTO DE…………………………………….

Ø  Que las niñas bien, salgan de sus casas, siendo señoritas, y vestidas de blanco.
Ø  Que si se casan, debe ser por todas las leyes, habidas y por haber, pues aunque no existan, ya habrá alguien ¡que! Seguro las invente.
Ø  Que obviamente si se casan, deberán procrear y tener hijos, porque si no es así, definitivamente ¡no son mujeres!
Ø  Que la familia, esté conformada única y exclusivamente por un hombre, mujer e hijos.
Ø  Que el  proveedor por excelencia deberá de ser el varón, y la mujer encargada de los quehaceres del hogar.
Ø  Que si pasas ya de los veintitantos y no te has casado ni has tenido hijos, ¡seguro! ¡Estás quedada, solterona y ya se te fue el tren! pffffff.

Y que si le sigo, seguramente no acabaría de redactar éste artículo………….Con todo esto, ¡si logras observar!

Existen  supuestos en los que no existe un cambio como tal, que por más que se grite a los cuatro vientos que estamos en la onda del “aceptamos la diversidad sexual, la unión libre, que se viva la sexualidad y shalalalala” nos sigue costando realmente vivirlo, porque como cultura no estamos preparados para éste tipo de cambios sociales, cuestión que nos atrasa mucho más como sociedad, porque mientras no nos toque vivirlo, mantenemos sonriente nuestra careta, pero, que,  Si tenemos una experiencia similar ahí sí, proclamamos “IGUALDAD” ¡realmente irónico no lo creen!

Yo, nací el 18 de marzo del 85, por tanto tengo ya 27 años, estoy por concluir la licenciatura en Psicología y vengo de una familia conformada por mis dos padres y  3  hermanos, siendo yo la menor, las tradiciones en ella han sido las mismas esperadas en las demás familias, ¡supongo yo!!! Sin embargo las experiencias de cada una son las que marcan la deferencia, vivo con mi madre, dos de mis hermanos y mi prima quién ha demostrado ser como la hija y/o hermana que ha sabido cuidar de nosotros, es parte fundamental de mi familia, y en quién nos apoyamos, además de ser muestra de perseverancia e independencia, es un ejemplo a seguir para nosotros, mi padre y hermana viven en el extranjero, la comunicación y relación con mi familia, ha sido buena, ¿ conflictos? los de siempre, pero nada que no se haya logrado resolver, adoro a mi familia, y estoy orgullosa de ella, he recibido el mejor ejemplo de cada uno de ellos, la enfermedad de uno de mis hermanos nos ha dejado una gran enseñanza que a diario nos dice “No desistas por trivialidades, valora cada día y vívelo cómo si en realidad fuera el último”, él es el pilar que nos sostiene pues nos ha dado muestra de fortaleza y lucha, el trayecto ha sido complicado y muchas veces duro, pero que sin duda, nos pone a diario, los pies sobre la tierra, en señal de valor y humildad ante la propia vida. Una vez explicada  la dinámica de mi familia, me parece interesante hacer mención de algo:

¿Interesante? ¡No, no lo creo!  ¡LA HERMOSA PRESIÓN SOCIAL! Me cuestionan, ¡Y no precisamente mi familia! ¿Y tú para cuándo te nos casas?, ¿Y los bebés? ¿No quieres hacer abuela a tú mamá?, ¿Eres muy difícil? …………………………………………………

A lo que yo muy asertivamente les contestó: Si, si deseo tener bebés, pero por el momento quiero concluir mi carrera, ¿casarme? No, no lo creo, quizá juntarme ¡Y si no nos entendemos!, separarnos sin mayor problema, y ¿Difícil?, mmm un poco, tal vez de carácter, pero ¡nada fuera de lo normal!

TANTO, ESTOY A FAVOR DE:

Ø  La unión libre, sin contratos matrimoniales, ¡el firmar un documento no te hace dueño de la otra persona!
Ø  Si te casas que sea por “CONVICCIÓN” no por “TRADICIÓN”
Ø  Vivir plenamente tú Sexualidad, conocerte y conocer del otro.
Ø  El tener o no hijos, no te hace mejor o peor mujer, ¡el momento, lo decides tú!
Ø  Aceptar la diversidad en la conformación de las familias, pero vivirlo, no sólo decirlo.

¡Por ello!,  Si te casas, si te juntas, si te separas, si te divorcias, si eres madre soltera, o cualquier cosa que tengas en mente o en planes:

“LA DECISIÓN ES SOLO TUYA, Y EL MOMENTO AÚN MÁS”

viernes, 26 de octubre de 2012

¿CAMBIOS EN MI FAMILIA?, ¿QUÉ?, ¿CÓMO?, ¿CUÁNDO?, ¿DÓNDE?


Por Saharai Carolina Mejía García

 ¡Despierta! ¡Levántate! ¡Estudia! ¡Trabaja! Son las palabras que a diario escucho en casa, tal vez no sea la forma más apropiada para comenzar a escribir una historia, quizá como lector hubieses preferido que comenzará con aquellas frases con las que empiezan la mayoría de las historias con el tipo “Erase una vez”, pero este no es el caso, ya que escribiré sobre ¿Quién soy? ¿Dé donde vengo? ¿Cuáles son mis orígenes?

Pero… Antes de contestar a estas preguntas es necesario que el lector sepa que mi familia es muy diferente a la de todos los demás, ya que la mayoría de las familias mexicanas son patriarcales, es decir, la cabeza el familia es el padre; mientras que la mía es matriarcal, aquí quien lleva el control y decisiones de todo lo que suceda dentro de la familia es la madre, aunque en este caso madre se le denomina a la primer mujer que nace en la familia y es a la que se otorga toda la autoridad sobre los miembros de la familia, por ello necesito contestarme a las preguntas que giran entorno a mi existencia.

¿Quién soy? Interesante pregunta cuando formas parte de un grupo donde las tradiciones, costumbres y roles familiares están tan arraigados y son tan poco modificables, cuando el deber ser es más fuerte que el ser uno mismo, ¿Quién soy? Me he preguntado una y otra vez, ¿acaso soy la “NIETA MAYOR”,  la “HIJA MAYOR”, la “HERMANA MAYOR” o la “PRIMA MAYOR”?, “MAYOR” cuanta responsabilidad para una sola persona, en mi familia ser la “MAYOR”, llámese, hija, nieta, hermana o prima implica autoridad, respeto, responsabilidad, apoyo, solución, tiempo. El solo escribirlo o leerlo ya es cansado, pero este es mi caso, al ser la primera en nacer se me otorgo el título de “LA MAYOR” y con ello el DEBER SER, ejemplo de rectitud, feminidad, obligación y dedicación para los “MIEMBROS MENORES”.

Divago un poco en mis pensamientos, al buscar respuesta a la pregunta ¿Quién soy? Supongo debo buscar en los orígenes de mi familia, orígenes, es gracioso, pues mis abuelos tanto paternos como maternos son de provincia, de estados diferentes, pero con costumbres muy similares. Mis abuelos paternos son originarios del Estado de México, de un pueblo donde ser mujer es un orgullo para la familia pues el Matriarcado es la base de la “funcionalidad” de la familia entera y mis abuelos paternos son del Estado de Guerrero, de un pueblo donde ser mujer implica sumisión, debilidad y sometimiento puesto que quien lleva las “riendas” de la familia es el hombre. Pero al final del camino ambas familias coincidieron en que la mujer por ser mujer debe encargarse de los deberes del hogar.

Mis abuelos paternos se casaron cuando mi abuelo tenía 15 años y mi abuela 12, apenas eran unos adolescentes cuando contrajeron matrimonio pero era necesario para que mi abuela asumiera las responsabilidades de la familia, ya que la matriarca había fallecido, y mis abuelos maternos se casaron cuando mi abuelo tenia 30 años y mi abuela 11 años, he de preguntarme ¿Qué pensaba mi abuela al casarse con un hombre tan mayor como era mi abuelo? ¿Quién permitió semejante acto? Son preguntas de las que jamás tendré respuesta, ¿Quién soy? Soy la hija de dos jóvenes que contrajeron matrimonio cuando él apenas tenia 18 años y ella 14 años cumpliendo casi 15, quienes en un punto de la historia se encontraron en la ciudad de México y formaron una nueva familia, quienes por haber contraído matrimonio a una corta edad truncaron sus deseos y anhelos de estudiar cambiándolos por la crianza de los hijos y el trabajo, para poder  alimentarlos, ¿Quién soy? Soy la hermana mayor de cuatro hermanos de los cuales dos han formado nuevas familias y uno para el que el juego aún es lo más importante y al que por se la mayor me toca guiar en el camino de la vida, evitando a toda costa que este cometa errores, lo que resulta imposible pues él necesita vivir sus propias experiencias y de ellas aprender.

¿Quién soy? Soy la prima de nueve mujeres y cuatro hombres los cuales no me ven como su prima, sino como la autoridad, recuerdo una ocasión cuando tenía 13 años mis primos se encontraban jugando en el patio de la casa en una reunión familiar y yo solo los observaba, cuando se me acerco mi abuela y me dijo “Llevar el control de la familia es una gran responsabilidad y al mismo tiempo es un privilegio por lo que hay que hacer sacrificios y el tuyo es sacrificar tus deseos y gustos por los de tu familia” luego se fue, en ese momento no entendí que es lo que quería decir, pero ahora lo entiendo, pues todo lo que haga en mi familia debe ser pensando en lo que cada uno de los miembros de mi familia quieren y desean, por que cuando llevas el título de la MAYOR pierdes voluntad y gustos.

¿Quién soy?, soy una mujer que tiene la capacidad de decidir que es lo que quiere, que decidió no ser la mujer sumisa que se queda en casa a cuidar de los hijos, que decidió estudiar una licenciatura para demostrarse que puede ser autosuficiente, una mujer que decidió cambiar el curso de la historia de su familia.

¿Hay cambios en mi familia?, ¡Si!, si los hay y son los cambios que yo he decidido hacer para futuras generaciones al ser la única nieta, hija, herma y prima que no ha contraído matrimonio para cumplir las expectativas de la familia como matriarca, que ¿cuando se presentarán?, cuando las generaciones venideras tengan el derecho de elegir quienes son y quienes serán. Tal vez ellos no se pregunten ¿como fue? pero yo sabré que fue con la decisión de una mujer, que dió un paso y eligió no someterse a la voluntad de los demás.